Mostrando entradas con la etiqueta II concurso relatos cortos rugby. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta II concurso relatos cortos rugby. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de septiembre de 2010

"HISTORIAS PARA EL TERCER TIEMPO", RECOPILACION DEL II CONCURSO DE RELATOS DE RUGBY DE ESTE BLOG


"Historias para el tercer tiempo" es la recopilación de los diecisiete mejores relatos del II concurso de historias de rugby organizado por este blog que se falló el 15 de mayo del año pasado. El libro ha sido publicado en la editorial de Internet Lulú

En sus páginas se desglosan relatos de ciencia ficción, epicos, emotivos, con humor, y algunos realmente originales que reflejan todos los valores e incluso los topicos de nuestro deporte.


Prologado por un habitual de los medios digitales especializados en este deporte que bajo el seudónimo de Phil Blakeway firma sus articulos en zona rugby y Tornarugby, llega para tratar de aportar su granito de arena en cubrir el desolador panorama literario sobre nuestro deporte en España.

jueves, 4 de junio de 2009

ENTREVISTAS GANADORES II CONCURSO RELATOS RUGBY CON H DE BLOG: 3º PREMIO "DESDE EL OTRO LADO"


SILVIA MARTIN, es la ganadora del tercer premio con su relato "Desde el otro Lado".

Breve biografía:


Nací en León en 1977. En la última época cambio de profesión casi cada año, así que mejor relato lo que he hecho hasta ahora. Estudié Derecho y escribí el doctorado en Alemania. Después he trabajado como abogado, secretario judicial, profesora asociada de Derecho penal en la universidad, docente de música en institutos y magistrado suplente. He vivido en León, Mannheim, Trujillo y Sevilla. Desde niña he escrito y he ganado premios. He recibido buena instrucción literaria en mi casa, ya que mi padre es profesor de literatura.

¿Cuál es tu relación con el rugby?

Entrené una muy breve etapa en la Universidad de León, pero rompí los ligamentos y lo abandoné. En realidad he tenido una relación muy superficial con el rugby, pero no sería la misma si no la hubiera tenido.

¿Como se te ocurrio participar en este concurso?

Porque al leer las bases recordé de golpe muchas cosas de esos pocos meses de entrenamiento y vi que en algo así estaba la historia que quería contar... sobre todo porque, en ese poco tiempo que entrené, conocí personas para las que el rugby era todo para ellos, era incluso una filosofía de vida y alejarse de la práctica de ese deporte por motivos laborales, familiares, de salud... suponía para ellos una frustración tremenda y les cambiaba por completo. Algo así debía reflejarse por escrito, aunque temía dramatizarlo en exceso.

¿Cuál es tu jugador favorito?

Tuve en su día algún jugador favorito, pero ya no lo tengo; al igual que con el equipo, aunque siempre me alegra que gane el equipo en el que juegan amigos.

¿Sigues la actualidad del rugby nacional?

no lo sigo, más allá de echar alguna vez un vistazo a la sección de deportes de algún periódico si habla de rugby. Cuando me lesioné me culpé a mí misma de haber jugado a algo que parece tan lesivo siendo yo tan "pupas", así que, para no acordarme de mi pierna, me alejé totalmente del rugby; aunque conservo buenos amigos de aquella época.

¿En que te inspiraste para tu relato?

En todos aquellos que, pese a una lesión, han sabido adaptar su vida y mantenerse unidos a este deporte de cualquier forma.

DESDE EL OTRO LADO (Fragmento)

Se miró al espejo. Al otro lado un tipo grande de pelo corto y trajeado le devolvió la mirada. Con parsimonia colocó el clavel blanco en la solapa y volvió a mirarse. “No tienes mal aspecto”, se dijo en voz baja. En el piso superior se oía taconear a su madre mientras corría de un lado a otro, probablemente embutida en algún vestido raseado y dejando escapar lamentos de angustia porque ya iba justa de tiempo y aún no estaba preparada. Se sonrió y aquél tipo de enfrente le sonrió. La cicatriz de la ceja izquierda seguía allí desde hacía cuatro años, pero la del labio apenas se percibía incluso en las muecas. Eran sus heridas de guerra y le gustaba exhibirlas. Sabía que la gente dirigía su vista directamente a la ceja simulando que le miraban a los ojos, pero él se seguía haciendo el sorprendido cuando le preguntaban. Eso le daba ocasión de contar que fue jugador de rugby, que había jugado en división de honor, el Mundial sub 20 en Sudáfrica y que habría formado parte de la selección absoluta de no haber sido por aquél “jodido” accidente con la moto que le machacó para siempre la rodilla. Percibía miradas de admiración y sabía que, aunque su gran estatura y espaldas anchas ya lo presagiaban, con ese comentario tenía más que ganado la consideración de los varones presentes. Entonces se sentía, más que un pilier, un gladiador romano escapado de su escenario. En el fondo, le hacía gracia que, pese a vivir en el siglo XXI, aún el aspecto físico propio de un guerrero infundiera ese respeto temeroso y ese deseo de agradar en quienes le rodeaban.

viernes, 29 de mayo de 2009

ENTREVISTAS GANADORES II CONCURSO RELATOS RUGBY CON H DE BLOG: 2º PREMIO "EL VIAJE SECRETO DE DON QUIJOTE"


LUIS M. HELGUERA SAN JOSE, Ganador del segundo premio por “EL VIAJE SECRETO DE DON QUIJOTE”

BREVE BIOGRAFIA.

Nacido en Valladolid, e n1974. Ldo. en Matemáticas y actualmente trabaja en Madrid en una empresa de Servicios Informáticos haciendo soporte e implantación SW en ISBAN, que es la plataforma tecnológica del Grupo Santander, aunque suele volver por Valladolid los fines de semana por que le tira la tierra.

Mi afición literaria se remonta a mi infancia, si bien como lector, práctica que no he abandonado hasta hoy. Luego, poco a poco, y siempre como simple amateur, he ido desarrollando una pequeña vocación por la escritura, primero a través de la poesía y más adelante a través del microrrelato y el relato corto, circunstancias que me permiten ocasionalmente presentarme a concursos literarios. Entre mis escritores favoritos citaría, entre otros, a Cervantes, Quevedo, Joyce, Tolstoi, Kafka, Flaubert, E.L.Doctorow, Borges, Cortázar, E.Mendoza… y a los poetas Rimbaud, César Vallejo, Claudio Rodríguez, Antonio Porpetta, Henri Michaux y Wallace Stevens.


¿Cuál es tu relación con el Rugby?

Mi acercamiento al rugby se produjo gracias a las inolvidables retransmisiones de la 2 de TVE, del Cinco Naciones, y que hoy podemos disfrutar en tu blog. Yo había practicado más balonmano y atletismo que rugby, así que este deporte me atrapó más como espectador.

Pero el verdadero enganche surgió con la Francia de Blanco y también con los All Blacks de los Mehrtens, Spencer, Lomu, Fitzpatrick…Posteriormente, he ido madurando esta afición y conociendo más el deporte y los valores que encarna y transmite.


¿Cómo se te ocurrio participar en este concurso?

Se trata de un aliciente y un reto para mí, tratar de unir dos de mis pasiones, como son la literatura y el rugby a través de un relato corto.

Tenía la experiencia del año pasado, cuando quedé tercero y pudimos ver finalmente todos los relatos publicados en un libro. Quería volver a probar suerte este año, y he tenido el honor de quedar segundo en esta edición. Así que el año que viene, si es posible y la organización lo permite, amenazo con volver a intentarlo.

¿Cuál es tu jugador favorito?

Me gustan los jugadores distintos, con calidad diferencial. De los que he podido ver, Serge Blanco, Mehrtens, Carlos Spencer, Campese, Gregan… De los actuales O´Driscoll, Carter, Elissalde, O´Gara, Stephens Jones…

¿Y tu equipo?

Como digo me enamoré del rugby gracias al rugby champagne de Francia y de los Alls Blacks y ese paladar ya no se pierde.

A nivel doméstico, como vallisoletano, lógicamente me tiran más los equipos de casa, El Salvador y VRAC, por este orden y sin acritud; esa suerte que tenemos en Valladolid de contar con dos equipos en DH. Y últimamente sigo a los Vacceos.

¿Sigues la actualidad del rugby Nacional?

Sí, sigo la actualidad del rugby nacional a través de numerosos blogs de rugby. Estoy al tanto de lo que se cuece, la nueva competición SIR, las tensiones entre distintas instituciones, Federación, ACR…

Por ultimo. ¿Cómo se te ocurrio la idea para escribir tu relato?

Pretendía escribir algo novedoso y original y enfocar el argumento de un relato de rugby desde un punto de vista diferente, más allá de una mera experiencia personal que te cambia la vida.

Así, pensé en don Quijote como el personaje ideal para involucrarlo en la trama del relato, ya que defiende valores e ideales muy próximos al rugby, en cuanto a nobleza, lealtad, abnegación, sacrificio…

Me inspiré en la escena de los molinos de viento, si bien en mi relato opté por que el errado fuera Sancho, más pragmático, menos idealista que don Quijote, cuando confundió los jugadores de rugby con toscos labriegos.

Un humilde homenaje a Cervantes en clave de rugby.


EL VIAJE SECRETO DE DON QUIJOTE( Fragmento)

Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme. Voltaire (1694-1778)


Apenas hubo amanecido aquella jornada, que habría de ser de las postreras suyas en las Antípodas y no por cierto de las menos provechosas, de allí a poco encamináronse por unas agrestes lomas desde las cuales se divisaran bien y otearan meridianamente, sin que nube de polvo alguna turbara o cegase tan diáfano horizonte, unas verdes campiñas sobre las que hallábanse varios zagales, sea por seguro en número no menor de treinta, en asuntos de gustoso entretenimiento y fatigosas diligencias que alegraban, suspendían y maravillaban el espíritu, a lo que pareciera según las maestrías y ligerezas con que las ejecutaban.

- Has de saber, amigo Sancho, que tampoco en estas lejanas naciones los duendes yhados descansan ni entregan su ánimo al asueto más de lo que fuera menester y pretenden obnubilarnos con sus alquimias, encantos y espejismos. Y dígote esto, pues has de ver conmigo cómo la diosa Fortuna ha dispuesto ante nosotros sobre esos prados labriegos a modo de legiones armadas dos partidas de garridos mancebos practicando el tan insigne y noble ejercicio del rugby, que es ancestral tradición de estos pueblos y afición de mucha raigambre en repúblicas bien concertadas.

- No se engañé vuestra merced, que eso que ve no son sino virtuosos labradores lugareños que siembran esta heredad, que de suyo sería terreno seco y estéril y a buen seguro encuéntranse cultivando algún fruto autóctono, por lo que me doy a entender según observo, que es aquí de costumbre hacerlo luciendo vistosos jaeces y corriendo en tropel con regocijada algazara.

- Bien parece que no estás versado en rugby, pues ¿tales palabras osas proferir en mi presencia, bellaco ingrato? Dete Dios mal galardón. No más advierte de la gallardía de sus movimientos y la lealtad con que se aprestan tras ese endiablado oval de cuero, que bien pudiera ser de galga toledana a tenor de las cabriolas y piruetas con que brinca y se escurre, y concluye cabalmente cómo se ha de tratar de los hidalgos caballeros que te refiero.

- Ay, señor mío, que siendo yo un ceporro empieza vuestra merced a desvariar. Que eso que describe no es ningún oval, sino el odre con que los labriegos honran a Baco con vino de kiwi, según es usanza y hábito desde antiguo por estas tierras dar sazón y buen provecho a los frutos, hierbas y hortalizas que suelen encontrar; y no juegan a la tal cosa llamada rugby, que antes lo hicieran según estas latitudes a la calva, la tarusa, la chana o la estornija.

A fe mía, tenga por cierto que esos jaleos no son melés ni cosa tal que se le parezca, que más se asemejan a esos modos villanos de boato dionisiaco con que rinden pleitesía e idolatran a sus dioses y demiurgos tras las
vendimias y las copiosas ingestas de que hacen gala. Repare en lo imprudente de su juicio, que esos postes y traviesas no son porterías, sino estacas y pilotes con que deslindan propiedades y predios y...

- ¡Válame Dios, y te calle Él tales sandeces y dicterios, hideputa infacundo y maldiciente! En eso hay mucho que decir. Y pongo en tal empeño mi honor que de esta guisa habré de llevar a cabo el modo de averiguar este asunto con discreción y idiocia como corresponde. Verás con que resolución discierne mi entendimiento este enigma para mayor gloria de la verdad y la ecuanimidad, que como bien ignoras, son cualidades de alta condición y alcurnia. Aparta a un lado, sígueme y atiende.

jueves, 28 de mayo de 2009

ENTREVISTAS GANADORES II CONCURSO RELATOS RUGBY CON H DE BLOG: 1º PREMIO "PARTIDO Y AMÉN"


PABLO JUAN GARCIA , ganador del primer premio por su relato “PARTIDO Y AMEN”

Breve biografía

Nacido en 1982 en Barcelona. Ingeniero de telecomunicaciones, actualmente trabajo como investigador en la Universitat Politècnica de Catalunya, a la vez que es estudiante de doctorado. Hace tiempo que le gusta escribir poesía o relatos breves como mera afición, sin ninguna dedicación profesional, como complemento a una dedicación más propiamente técnica.

¿Cuál es tu relación con el Rugby?

Realmente, tengo poca relación con el mundo del rugby, más allá de un par de amigos que lo practican. Pienso que es un deporte aún por descubrir, y que atrae a los que en algún momento hemos asomado la cabeza para intentar comprenderlo y disfrutarlo. Hay que decir que internet supone una gran ayuda para poder ver los resúmenes de los mejores partidos y aprender un poco más sobre rugby.

¿Cómo se te ocurrió participar en este concurso?


Cuando vi la convocatoria, me pareció una iniciativa curiosa, y pronto vino a mi cabeza una pequeña idea a partir de la cual empecé a tirar del hilo hasta concluír el relato. Finalmente creo que el resultado no se parece en nada a la idea original, como ocurre a menudo: desarrollando una idea inicial se construye un relato que acaba por tomar forma propia.

¿Cual es tu jugador favorito?


De entrada, no conozco en profundidad el mundo del Rugby, pero si guardo alguna imagen es la de Sébastien Chabal y la garra con la que contribuyó a la victoria de Francia en el Seis Naciones.(¿?)


¿Y tu equipo?


Para los que no entendemos de este deporte, cuanto más espectacular sea el encuentro, más fácil de disfrutarlo, así que no seré original: los All-Blacks. Y a nivel local, ¿por qué no apostar en el futuro por un equipo del Barça de máximo nivel?


¿Sigues la actualidad del Rugby nacional?


Sin ser un gran aficionado, en Catalunya tenemos noticias de vez en cuando de la liga nacional gracias a la larga tradición que tiene la Santboiana (aunque este no haya sido su mejor año...)

Por último, ¿Cómo se te ocurrió la idea para escribir tu relato?


Como ya he comentado, de la idea original al resultado hay una gran distancia... de entrada se me ocurrió ubicar un partido de rugby en algún sitio poco habitual. Y así, poco a poco fue surgiendo la idea de un equipo que nace en el corazón de un monasterio y cómo un fraile puede apasionarse por un deporte como el Rugby. Me parecía también curioso el paralelismo que puede existir entre las muchas liturgias propias del Rugby y las religiosas. Pero principalmente, subyace la gran importancia del deporte como elemento educativo e integrador.

PARTIDO Y AMEN (Fragmento)
Maitines: melé
Aquel portazo retumbó con tal estruendo en todo el claustro, que incluso provocó que el Padre Luis se acercase a la puerta, la abriese con sigilo y se asomase para comprobar que en el taller todo estaba extrañamente tranquilo.

Nada parecía justificar la velocidad con que
había cruzado el pórtico el hermano Ángel, quien ahora trabajaba serenamente en las cubiertas de un libro.

Poco podía sospechar lo que en aquellos momentos hervía en la cabeza de Frange —así le llamaban los demás, por lo complicado que resultaba pronunciar eso de «Fray Ange», pese a que les había repetido una y mil veces su nombre con una perfecta dicción francesa.

Apenas un minuto antes en el recreo había escuchado un grito que iba a cambiar el devenir de los días siguientes: scrum!.


Al instante de oírla, su mente viajó años atrás: esa palabra le era realmente familiar —aunque en casa lo llamaban siempre melé— y recordó largas tardes observando cómo su padre ordenaba a los chicos cómo debían alinearse antes de que rodara la pelota.

La palabra había salido de la boca de uno de los chicos que habían
llegado a San Andrés apenas hacía 7 días, y con los que todos los intentos por comunicarse con ellos habían sido en vano.

Las
conversaciones en los descansos de los monjes últimamente se dedicaban a especular sobre la posible nacionalidad de aquellos muchachos. Frange sospechaba que venían del este: altos, más bien rubios y con la mirada amplia, decía él. No obstante, en un punto coincidían todos: si habían llegado a San Andrés es porque no tenían familia que respondiera de ellos.

Los ojos de Frange seguían clavados aquella montonera de chicos que luchaban por librarse unos del peso de los otros. Aquello poco se asemejaba a un partido de rugby, más bien parecía una pelea, y así lo interpretó Fray José, quien sin palabras agarró a cada uno por un brazo hasta disolver aquel alboroto.

Pero Frange ya había oído justo lo que necesitaba oír...

domingo, 24 de mayo de 2009

SE FALLARON LOS PREMIOS DEL II CONCURSO RELATOS CORTOS DE RUGBY CON H DE BLOG


El Domingo 24 se fallo el II concurso de relatos Cortos de rugby CON H DE BLOG.

De los treinta y un relatos procedentes de España, Argentina, Perú y Cuba que se presentaron al concurso, los miembros del jurado compuesto por periodistas de prestigio, escritores, jugadores internacionales, ex jugadores y aficionados de diferentes lugares de la geografia Española en valoraciones individuales han otorgado los tres premios del concurso a los siguientes autores y relatos:

1º Premio: Pablo Juan garcia (Barcelona) por “PARTIDO Y AMÉN”

2º Premio: Luis Miguel Helguera (Valladolid) por “EL VIAJE SECRETO DE DON” QUIJOTE"

3º Premio; Silvia Martínez Cantón(León) por “AL OTRO LADO”

Dada la poca diferencia entre el tercer premiado y el 4º y 5º Clasificados, el webmaster tiene a bien conceder dos accésit a los relatos:

1ª Accesit: Juan Perez Diaz (Valencia) por “RUGBY, CONTAMOS CONTIGO”

2ª Accesit: Antonio F,Maldonado (Malaga) por “LA RETIRADA DE CHARLI MANZANO”

Este segundo concurso se vera plasmado los próximos meses en un libro que se pondra a la venta y cuyos beneficios Irán destinados a las categorías inferiores del club de rugby El salvador.

sábado, 16 de mayo de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: EL DEBUT


Ante la avalancha de trabajos que han llegado a mi poder el ultimo dia de plazo del concurso, he decidido prorrogar la fecha del fallo del concurso hasta el dia 25 de mayo, para que los miembros del jurado puedan valorar tranquilamente los ultimos trabajos y compararlos con los llegados hasta esa fecha.

Esta segunda edición ha resultado todo un éxito de participación, llegando relatos de toda la geografia Española, de Argentina, Perú y Cuba.

El proximo lunes dia 25 de Mayo se publicara el fallo definitivo en este blog.

Hasta entonces, os dejo con uno de los relatos del concurso.


El Debút, que en clave de humor cuenta la primera experiencia de un jugado en una liga universitaria.


Cuando comprobé que aquellos dos enormes tiarrones venían a mi encuentro recordé que las fieras no hay que mirarlas directamente a los ojos.

-Tu el pelirrojo. ¿De dónde eres?

-¿Yo? ¿Del Prat, por qué?

-Pues nada, nos falta gente para el partido de la liga de Universidades de esta tarde y pensábamos que eras guiri.

-Hombre, si estáis colgados puedo echaros una mano, no soy muy malo –pobre de mi, no sabía dónde me metía.

Me dieron una camiseta enorme de rayas horizontales con el 17 en la espalda, en el vestuario de mi equipo se estaban cambiando suficientes jugadores como para dos equipos y me extrañó que hubieran dicho que les faltaba gente, pero no fue hasta que alguien dijo “vamos a bailar la haka” cuando me di cuenta de que aquello no era un partido de fútbol sala.

Traté de advertirles de mi error pero me empujaron al centro del campo, que era enorme y olía a césped mojado, y me instaron a imitar sus extraños movimientos acompañados de sonidos guturales. Cuando acabaron me enviaron al banquillo, y yo respiré aliviado.

Seguí la evolución del partido rezando por que el entrenador no se acordara de mi y sin entender absolutamente nada. Tan solo hubo una jugada que me sonó familiar y es que reconocí algo que había visto alguna vez en la natación sincronizada que me obligaba a ver mi novia algún domingo por la tarde, es esa figura en la que un par de nadadoras levantan a otra de las chicas por los tobillos y la sacaban fuera del agua. La cosa en el rugby era que se formaban 2 filas enfrentadas de 7 jugadores cada una y tiraban la pelota al medio, no se como algunos jugadores sabían donde iba a ir la pelota y se anticipaban alzando a más de metro y medio del suelo a un jugador, solo que él, en lugar de sonreír recogía el balón.


Iban jugados unos 20 minutos de la primera parte, perdón del primer tiempo, cuando después de una jugada un chico se retorcía en el suelo. El entrenador me miró por primera vez y me hizo un gesto con la cabeza. Obviamente me pedía que saliera al campo. Traté de avisarle, pero el solo pronunciaba números y palabras extrañas. Cuando se dio cuenta de mi cara, me dijo “melé, entra, ponte en la segunda línea y empuja”.

Corrí hasta un grupo de compañeros de mi equipo que se apiñaban en círculo contra los del otro equipo cogidos por los hombros. Les pregunté cuál era la segunda línea y me abrieron hueco para colocarme. En seguida que estuve en mi sitió empecé a empujar. El de al lado se giró “pero que haces desgraciado, no empujes!” “Me lo ha dicho el Mister”, pero hice caso de mi compañero y paré de empujar.

En ese momento llegó la pelota al centro círculo y se pusieron a empujar como locos, me pilló desprevenido y me caí al suelo mientras la melé se desplazaba por encima mío y yo dudaba entre protegerme la cara o lo realmente importante.

Después de esa jugada, el capitán me señalo un punto inconcreto del campo, “No te muevas de ahí” y conseguí mantenerme alejado del juego hasta el descanso.

Los 10 minutos de descanso pasaron demasíalo rápido. El entrenador reunió a todos los jugadores que trataban de hidratarse al máximo y les dio unas instrucciones complicadísimas. El partido iba bastante igualado y podíamos ganarlo. Estaba tan convencido de la victoria que hasta yo salí dispuesto a darlo todo.

Al poco de empezar la segunda parte teníamos otra melé, el entrenador gritó desde la banda “17 tu no te acerques, tu apoya al apertura”, “¿quién es el apertura?”.

Me señalo a uno de los que me habían “fichado” en la universidad, se encontraba algo alejado de la melé con cara de máxima concentración. Rápido como pude, en cuanto vi que la melé empezaba a desplazarse, me situé entre la masa del jugadores y el solitario apertura por si podía ayudarlo. No se como fue pero la pelota acabó en mis manos, todos me gritaban y yo no entendía a quién se la tenía que pasar, mientras se aclaraban llegaros dos contrarios que me placaron a lo bestia, una vez en el suelo no se cuantos se me tiraron encima ni quien se quitó la pelota.

Me quedé aturdido, acurrucado, en posición fetal por si pasaba alguien más, pero solo se acercó el árbitro. “¿Estás bien?”. De lejos oí al capitán, ya reconocía su voz: “17 a tu sitio, ¡vamos!”

Me levanté y corrí a mi sitio esperando no tener que intervenir. Corría de un lado a otro manteniendo una distancia más que prudencial de mis compañeros, de mis contrarios y sobretodo del balón, y sin ningún problema sobreviví hasta lo que debía ser una de las últimas jugadas del partido.

Íbamos empatados y el partido se iba endureciendo por minutos. Había varios jugadores con moratones en la cara, y el juego se había parado varias veces por malas caídas y golpes. Yo empezaba a captar la idea del juego aunque las jugadas seguían siendo algo indescifrable para mi. Me había relajado, confiaba en pasar desapercibido hasta el final del partido cuando de repente, otra vez me sorprendí con la bola en las manos.

Eché a correr hacía donde había visto que lo hacían mis compañeros. Sabía que si cruzaba la línea se contaba tanto y sobretodo, que la tenía que cruzar antes de que placaran. Corrí todo lo que pude. Estaba a unos metros de la línea, mis compañeros y los aficionabas me gritaban, pero está vez no me reñían, esta vez me animaban y me aplaudían.

Yo era rápido y nadie me podía alcanzar. Corrí todo lo que pude abrazado a la pelota hasta que crucé la línea. Estaba tan contento que no podía dejar de besar la pelota.

Pero cuando corrí hacía mis compañeros para celebrar con ellos el tanto de la victoria vi que ellos no parecían muy contentos y que me gritaban entre enfurecidos y desesperados “¡plántala, plántala!” Paré en seco, con la bola en la mano y levanté los hombros para que supieran que no tenía ni idea de que me estaban diciendo, ¿plantar? “¡Al suelo, al suelo! “ No entendía que me decían, pero cuando estaba a punto de tirarme al suelo, por si era eso lo que pedían, llegaron tres jugadores del contrario que me levantaron y me sacaron del campo por la línea del fondo. Yo no entendí que pasaba, pero por las caras de mi equipo quedaba claro que mi punto no contaba.

En ese momento acabó el partido y antes de dirigirnos al vestuario nos saludamos con el otro equipo. Noté que me miraban con curiosidad y con cierto choteo. En el vestuario nadie hablaba, pero no pude evitar preguntar “¿por qué no ha valido mi punto?” “tío, no lo has marcado, no has plantado la bola y te han sacado por la línea muerta” “tío, ¿de dónde sales?”. Creí que era mejor callarme y me concentré en localizar todas las heridas de guerra que llevaba.

Cuando ya estaba vestido y me iba a disculpar y a despedirme, el capitán me dijo “hombre, no, quédate al Tercer Tiempo”. ¿El tercer tiempo? ¿No habíamos acabado aún?

Salí del vestuario con mis compañeros, el rival ya estaba cambiado y nos esperaban ya con unos refrescos y unos aperitivos. Me sorprendió el buen humor después de un partido tan duro. Yo sin apenas haber intervenido estaba lleno de morados así que los otros debían estar bastante peor, y sin embargo nadie diría que habían estado jugando enfrentados, parecía un mismo equipo que sale de copas después de un entreno.

En eso pensaba cuando descubrí una palangana con cubitos de hielo. Sin pensármelo cogí uno en cada mano, la derecha para el chichón de la frente y la izquierda al pómulo, ¡qué alivio!. Me quedé junto al hielo.

Hacía mucho calor y los cubitos duraban poco, además yo iba lleno de magulladuras así que ahí estaba yo cubito tras cubito cuando se me acercó el capitán con cara de pocos amigos “A ver 17. Te has cargado el partido, está bien, está claro que no tienes ni idea de rugby y se te perdona, pero el hielo del martín ni lo toques que el Tercer Tiempo no nos lo vas a fastidiar!”

jueves, 14 de mayo de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: DESDE EL OTRO LADO (rugby cundo)


A un solo dia de cerrarse el concurso os traigo uno de los ultimos trabajos en llegar al mismo, DESDE EL OTRO LADO, los recuerdos de un exjugador en el dia de su boda.
Animo a los rezagados a enviar sus relatos, en esta segunda edición donde se han duplicado los trabajos recibidos.



Se miró al espejo. Al otro lado un tipo grande de pelo corto y trajeado le devolvió la mirada. Con parsimonia colocó el clavel blanco en la solapa y volvió a mirarse. “No tienes mal aspecto”, se dijo en voz baja.

En el piso superior se oía taconear a su madre mientras corría de un lado a otro, probablemente embutida en algún vestido raseado y dejando escapar lamentos de angustia porque ya iba justa de tiempo y aún no estaba preparada. Se sonrió y aquél tipo de enfrente le sonrió. La cicatriz de la ceja izquierda seguía allí desde hacía cuatro años, pero la del labio apenas se percibía incluso en las muecas. Eran sus heridas de guerra y le gustaba exhibirlas.

Sabía que la gente dirigía su vista directamente a la ceja simulando que le miraban a los ojos, pero él se seguía haciendo el sorprendido cuando le preguntaban. Eso le daba ocasión de contar que fue jugador de rugby, que había jugado en división de honor, el Mundial sub 20 en Sudáfrica y que habría formado parte de la selección absoluta de no haber sido por aquél “jodido” accidente con la moto que le machacó para siempre la rodilla. Percibía miradas de admiración y sabía que, aunque su gran estatura y espaldas anchas ya lo presagiaban, con ese comentario tenía más que ganado la consideración de los varones presentes. Entonces se sentía, más que un pilier, un gladiador romano escapado de su escenario.

En el fondo, le hacía gracia que, pese a vivir en el siglo XXI, aún el aspecto físico propio de un guerrero infundiera ese respeto temeroso y ese deseo de agradar en quienes le rodeaban.
Sabía que se comportaba presuntuosamente cuando se hablaba de rugby porque normalmente nadie entendía mucho y él podría dar largas lecciones al respecto, así que tendía a callar después de explicar que el corte en la ceja se debía al taco de una bota en una caída placando a otro jugador y que por poco salvó el ojo.

Sin embargo lo que echaba de menos del rugby no era una cicatriz y unos cuantos golpes acumulados partido tras partido. Recordaba a su amigo el “Chinchilla”, que le recogía a la puerta de la facultad para llevarle al campo porque vivía cerca de Renedo, los seven en la playa de Avilés, la danza a modo de “Haka” que se habían inventado para antes del partido gritando consignas del equipo, la emoción de la carrera que termina en ensayo, las ovaciones cuando se pateaba bien a palos, las duchas tras el partido en las que el agua escocía como ácido en la piel arañada, los terceros tiempos en los que conseguía olvidar los golpes del partido a base de cerveza y los viajes con sus compañeros del equipo.

Hasta esa puta mala caída con la moto; un día cualquiera, haciendo nada especial. No iba al entrenamiento, no estaba jugando a derrapar, no se le cruzó ningún perro, ni siquiera llovía. Tan sólo perdió el control y cayó sobre la rodilla con todo el peso de su cuerpo y de la máquina. Y su vida cambió para siempre.


No podría decir que apareció Carmen, porque ella siempre estuvo allí: observándolo desde las gradas, disfrutando sus triunfos como si fueran propios, esperándolo a la puerta de los vestuarios para volver juntos a casa, llevándole a urgencias cuando se dislocó el hombro o cuando se golpeó la cabeza contra el suelo, cuidándole en sus días de resaca tras esos terceros tiempos en los que no sabía muy bien cómo llegaba a casa.

Nunca le prestó mucha atención porque ella no la exigía, pero tampoco nunca la tuvo muy en cuenta como novia quizás porque ella tampoco se enteraba de sus correrías nocturnas con ciertos compañeros de equipo o de sus tonteos con algunas jugadoras del equipo femenino.

Fue al no poder seguir jugando, al tener que ver el rugby desde el otro lado, cuando reparó en la dedicación que ella le brindaba, sus visitas en los días largos en los que su única compañía era alguna lectura, su familia y la aguja de heparina y la ternura con que ella le hablaba cuando él más se desesperaba al ver que su rodilla no mejoraba. Llegó a ansiar su llegada y, cuando un día faltaba, la echaba tanto de menos que él mismo se sentía sorprendido. Por eso le prometió que cuando volviera a andar se casarían y ella sonrió emocionada.


Harto de mirarse al espejo, cogió el teléfono y llamó a Carmen: “¿Estás preparada?” “¿Aún no has salido de casa?” y soltó una risilla, “llegaré yo antes que tú a la iglesia y te tendré que esperar.” “Escucha,” dijo él tratando de dar solemnidad a su voz. “Tengo algo importante que decirte: no sé si podrá ser pronto, pero quiero tener un hijo. Quiero llevarle a los partidos de rugby y quiero que juegue.

Quiero que crezca en el campo persiguiendo esa pelota ovalada, desollándose el cuerpo, sacándose los ojos en la melé con quien luego tomará una cerveza. Quiero verle desde la grada cada fin de semana. Y quiero que tú me acompañes. Y… creo que intentaré ser su entrenador; el de todo su equipo”.


Se oyó un suspiro resignado al otro lado y de nuevo una risilla. “Tranquilo, aún me queda voz suficiente para desgañitarme animando. Sólo temo que quien está en camino no esté dispuesto a llenarse de moratones”.

miércoles, 6 de mayo de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: CIGARRILLOS, WHISKY Y MUÑEQUITAS


Junkal nos trae, un relato corto de como se hizo jugadora una muchacha...

Mi papá cantaba desentonado y con el ritmo cambiado. Tenía el oído en el culo, según decía.

Pero en el coche cantaba muchas veces. Sus canciones eran incomprensibles porque si mamá estaba delante le pegaba en el pescuezo al llegar a ciertas partes de las letras y tarareaba entonces.

-No eres ya un crío y no estás entre tus amigotes –decía mamá y me miraba a mí, sentada en el asiento de atrás, pidiendo mi aprobación pero yo sabía que las canciones de papá eran canciones de autobús, de cuando iba con el equipo de rugby de un lado a otro, yo quería oírlas enteras, aunque las palabras omitidas eran fáciles de adivinar-.

Cuando íbamos de Irún a Biarritz o a Bayona a ver partidos de rugby, a esas horas en que juegan los franceses así que comíamos los bocadillos que nos preparaba mamá durante el primer tiempo, papá cantaba en francés y se esforzaba en entonar inútilmente: “Cigarettes, whisky et petites poupées...” –repetía incansablemente hasta que aparcaba.

Luego del partido, me llevaba a saludar a unos amigos –“¿Por qué habéis tardado tanto? Preguntaba mamá después. He estado saludando a unos amigos, decía él”-, a un lugar agradablemente perfumado en que unas chicas rubias jugaban conmigo a las cartas a ese juego de las 7 familias y al que yo les ganaba siempre, mientras papá le llamaba poupée a otra chica rubia que le servía un whisky “con mucho hielo, que tengo que conducir” y luego se iban a fumar un cigarrillo

–Papá siempre se escondía para que yo no le viera fumar-, luego los dos regresaban riéndose y papá y yo volvíamos cantando a dúo: “Cigarettes, whisky et petites poupées...”


-¡Antes puta que jugadora de rugby! –Me dijo mamá, cuando le pedí que me comprase unas botas de tacos por primera vez.

Papá ya había muerto en el accidente al regresar de Biarritz una noche en que llovía mucho y hacía frío por lo que se había tomado un poco más de whisky del habitual el pobre-.


Pero me las compró. Empezó a llevarme a los entrenamientos. Luego vino a los partidos. Nos ayudaba a preparar el tercer tiempo. Un día trajo ropa de deporte y corrió con nosotras.

Se hizo habitual e incluso intentaba suplir las ausencias del siempre escaso número de chicas que participaba en nuestros entrenos.

Un día me dijo que iba a hacerse ficha para jugar en el equipo:


- Antes puta que talona –le dije.

No se hizo ficha de jugadora pero es la delegada y ahora ella conmigo cierra los terceros tiempos, luego cogemos un taxi y vamos a casa cantando –los taxistas ya no nos miran con cara de pasmados-: “Cigarettes, whisky et petites poupées...”

viernes, 17 de abril de 2009

II CONCURSO RELATOS CORTOS RUGBY:EL VIAJE SECRETO DE DON QUIJOTE (Turpley)



FRAGMENTO...

Apenas hubo amanecido aquella jornada, que habría de ser de las postreras suyas en las Antípodas y no por cierto de las menos provechosas, de allí a poco encamináronse por unas agrestes lomas desde las cuales se divisaran bien y otearan meridianamente, sin que nube de polvo alguna turbara o cegase tan diáfano horizonte, unas verdes campiñas sobre las que hallábanse varios zagales, sea por seguro en número no menor de treinta, en asuntos de gustoso entretenimiento y fatigosas diligencias que alegraban, suspendían y maravillaban el espíritu, a lo que pareciera según las maestrías y ligerezas con que las ejecutaban.

- Has de saber, amigo Sancho, que tampoco en estas lejanas naciones los duendes y hados descansan ni entregan su ánimo al asueto más de lo que fuera menester y pretenden obnubilarnos con sus alquimias, encantos y espejismos. Y dígote esto, pues has de ver conmigo cómo la diosa Fortuna ha dispuesto ante nosotros sobre esos prados labriegos a modo de legiones armadas dos partidas de garridos mancebos practicando el tan insigne y noble ejercicio del rugby, que es ancestral tradición de estos pueblos y afición de mucha raigambre en repúblicas bien concertadas.

- No se engañé vuestra merced, que eso que ve no son sino virtuosos labradores lugareños que siembran esta heredad, que de suyo sería terreno seco y estéril y a buen seguro encuéntranse cultivando algún fruto autóctono, por lo que me doy a entender según observo, que es aquí de costumbre hacerlo luciendo vistosos jaeces y corriendo en tropel con regocijada algazara.

- Bien parece que no estás versado en rugby, pues ¿tales palabras osas proferir en mi presencia, bellaco ingrato? Dete Dios mal galardón. No más advierte de la gallardía de sus movimientos y la lealtad con que se aprestan tras ese endiablado oval de cuero, que bien pudiera ser de galga toledana a tenor de las cabriolas y piruetas con que brinca y se escurre, y concluye cabalmente cómo se ha de tratar de los hidalgos caballeros que te refiero.

- Ay, señor mío, que siendo yo un ceporro empieza vuestra merced a desvariar. Que eso que describe no es ningún oval, sino el odre con que los labriegos honran a Baco con vino de kiwi, según es usanza y hábito desde antiguo por estas tierras dar sazón y buen provecho a los frutos, hierbas y hortalizas que suelen encontrar; y no juegan a la tal cosa llamada rugby, que antes lo hicieran según estas latitudes a la calva, la tarusa, la chana o la estornija. A fe mía, tenga por cierto que esos jaleos no son melés ni cosa tal que se le parezca, que más se asemejan a esos modos villanos de boato dionisiaco con que rinden pleitesía e idolatran a sus dioses y demiurgos tras las vendimias y las copiosas ingestas de que hacen gala. Repare en lo imprudente de su juicio, que esos postes y traviesas no son porterías, sino estacas y pilotes con que deslindan propiedades y predios y...

sábado, 11 de abril de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: XV INDIECITOS


FRAGMENTO

Llegó temprano, era su costumbre desde chico y eso que no era muy puntual en su vida de paisano, por así decirlo. Llegaba más o menos tarde para las cosas del trabajo, la profesión o los afectos pero siempre se había caracterizado, por llegar primero en todo lo que se refiere a lo deportivo. Aún antes, pues empezaba desde la cama llamando por teléfono a los dormilones.

Siempre pensó que era porque disfrutaba tanto con el deporte, como de la etapa previa que incluía las largas horas de entrenamiento y la preparación del día del partido.

Hacía muchos años que no pisaba el club, desde que tuvo que elegir obligado por las circunstancias, entre terminar la carrera, el trabajo y su novia o seguir su destino dentro del equipo. Cuando dejó de jugar no quiso ver más rugby en vivo, pues sabía que no podría resistir las ganas de entrar a la cancha. Todo hubiera vuelto a empezar y tenía que seguir el camino que había elegido; uno debe seguir siempre el camino que elige, aunque después las circunstancias le borren la huella.
Esta elección lo alejó de sus compañeros, así es la vida...Dentro y fuera del rugby.

Extrañaba sobre todo el despertarse al alba los domingos, los olores mezclados del barro y el fluído Spineda... Sobre todo sus recuerdos predominaba el de llevarse la guinda a la cara y oler la penetrante mezcla de cuero con pasto que tenía la pelota mojada por el rocío.

Ese olor por sobre todo, era lo primero que recordaba de entrar a una cancha, como cuando tenía trece años y lo hizo por primera vez.
Hoy estaba allí, no podía faltar y había llegado primero como antes, como siempre...

El cuidador era otro y no lo conocía, pero cuando le dijo que venía por lo de la reunión, asintió como quien sabe todo y no quiere oír mas. Le abrió la puerta de la casa, solo así se conocía al lugar donde se hacían los “terceros tiempos”. Era el lugar donde uno podía calentarse los botines y la espalda congelada al lado del fuego.


Sobre el ceniciento hogar de roble, aunque los años no permitieran identificar realmente la madera ya casi petrificada, estaba el cuadro del campeón...

martes, 7 de abril de 2009

II CONCURSO RELATOS CORTOS RUGBY: LOS AMIGOS DE MI ABUELO (Milu)


FRAGMENTO

Abuelo cuéntame otra vez aquella jugada- dijo un niño pequeño de rubio cabello
-Para contártelo tendré que contarte quienes eran mis amigos- respondió su abuelo

La historia de Philippe De Wet es la historia del pueblo afrikaner. Según el mismo contaba, su historia comienza en 1562 en el puerto de La Rochela en Francia.


Sus antepasados eran unos hugonotes flamencos que habían terminado allí perseguidos por leer la Biblia y creer en la palabra de Dios sin intermediarios. Los De Wet, junto a otros colonos huyeron de esta vieja Europa para buscar una nueva tierra prometida como hicieron los judíos huyendo de Egipto.


No podían ir a las Indias plagadas de papistas españoles y portugueses y huyeron al extremo sur para fundar la nueva Jerusalén para mayor gloria del Señor, Kaapstad, la Ciudad del Cabo de Buena Esperanza. La ciudad prosperó por ser un punto intermedio entre Europa y las Indias Orientales y aunque nominalmente pertenecía a Holanda, la ciudad era controlada por la todopoderosa VOC, Compañía de las Indias Orientales.


No obstante Francia se apoderó de la Madre Patria y la VOC cedió la ciudad y el territorio circundante a la Corona Inglesa, sedienta y hambrienta siempre de poder. Sus antepasados huyeron hacia el norte cuando las nuevas autoridades prohibieron el neerlandés y a los colonos el forzar a trabajar a aquellos primitivos nativos, siendo que era su única utilidad.


Los colonos boer, campesinos, huyeron hacia el norte y el este para fundar nuevas ciudades y repúblicas lejos del dominio británico buscando su destino manifiesto. Estos colonos ya no eran holandeses sino africanos, afrikaners y junto al río Orange fundaron su Estado Libre y su bella capital, Bloemfontein.


Por desgracia, los colonos encontraron oro y diamantes y los británicos dirigidos por aquel traidor de Cecile Rhodes lucharon por esos recursos contra sus antepasados en las Guerras Boer, y puesto que nadie acudió en su auxilio terminaron humillados y anexionados por aquellos uitlanders, aquellos extranjeros anglicanos. Pues bien Philippe, granjero, hijo de granjeros y nieto de granjeros nació en una granja al norte de Bloemfontein, en el Estado Libre, y creció sano y fuerte como todos sus antepasados.

Afrikaner de nacimiento y de convicción era mi amigo y nuestro talonador en aquella jugada...

jueves, 2 de abril de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: LA PELICULA (León Palacios)


FRAGMENTO...

Cuando terminó el entrenamiento, Manuel hacía ya más de media hora que lo observaba desde la banda. La espalda no le dejaba en paz, como de costumbre, y había tenido que salirse antes de tiempo. Cuando el fisio terminó de darle un masaje, se despidió de Manuel con una cariñosa palmada en el hombro y le dijo: “Vamos Manuel, hay que aguantar que ya sólo queda uno”. Y era cierto. Demasiado cierto para Manuel. Sólo quedaba un partido.

Un partido para terminar la liga, pero también un partido para dejarlo para siempre. Su cuerpo decía “basta” y Manuel no podía ignorarlo por más tiempo.
El grupo de jugadores pasó por su lado mientras daba una última vuelta al campo. Manuel los observó alejarse envueltos en la nube de vapor que sus cuerpos despedían. La densa niebla que envolvía el campo de rugby era atravesada por los haces de luz amarilla que caían en picado desde las torres de focos. Daba la impresión de que el campo estaba dentro de una esfera luminosa rodeada de oscuridad. A Manuel la escena le pareció hermosa. Podía oler la hierba húmeda y oía el sonido del pesado trote de sus compañeros. Pensó con amargura que nunca volvería a vivir esas sensaciones.

Todo el equipo formó un corro alrededor de los entrenadores y se puso a estirar mientras recibía las últimas instrucciones para el partido del sábado. Manuel apenas escuchaba. Recorrió con la mirada a todo el grupo. Fue mirándoles a los ojos uno a uno, a todos. Allí estaban los hombres con los que había luchado codo con codo en tantas ocasiones. Junto a ellos había sacrificado tantas cosas por un objetivo común y ahora podía decir que había merecido la pena. Si pudiera volver a empezar desde el principio, lo haría sin dudarlo. No se arrepentía ni siquiera de un segundo de los que había dedicado al rugby y a su equipo. Si pudiera volver a empezar desde el principio…

create animated gif


miércoles, 25 de marzo de 2009

II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY: Como una aceituna, a la salida de un scrum (El Búho verde)



Búho verde nos envia su relato desde Argentina, un personaje historico recuerda su pasado de jugador de rugby en una situación dramatica.


Verdaderamente sonrío como la primera vez, cuando esta idea le pasó por la cabeza. Hacía años que no pensaba en el rugby, en realidad lo escondía como parte de su pasado cajetilla, acomodado; de cualquier manera su porte de deportista lo vendía y cuando le preguntaban respondía vagamente. La gente normalmente conocía el fútbol, el automovilismo y esos deportes masivos, que son otros en otras latitudes. El rugby era un deporte elitista en cualquier parte del mundo e imaginárselo vestido con la camiseta rayada con hombreras, el pantalón con bolsillo y los botines, era toda una contradicción.

Sonrío y se río como antes, de que no levantaba sus labios peludos desde hacía mucho tiempo. Ese rictus serio y concentrado lo acompañaba en realidad, desde que todo empezó a andar mal.

- “Como la mona” como se dice en Argentina...-se dijo en tono de reproche. Es extraño –pensó- que en los países que tienen monos, a andar en la mala se le diga de otra manera y en el nuestro, lleno de gorilas, se le diga así -Y se rió, con una carcajada que en el silencio que lo rodeaba hacía días, sonaba como una clara campana llamando a maitines, todavía de noche.

El dolor en el costado, cerca del hígado, fue profundo, agudo y final. El sabía de dolores, había visto mucho como para darse cuenta que estaba sonado, como decía. Y que de cualquier manera, le restaba un calvario o el error del negrito que lo cuidaba pálido, si eso era posible, por el miedo.

Ya había decidido cuál cruz tomar cuando esa imagen se le plantó de nuevo ante sus ojos, como una visión, como un sueño tibio de su adolescencia.

Lo hizo reir de nuevo, como cuando tenía doce años y corría por las canchas de San Isidro sin tantos complejos, practicando deportes que era lo que los médicos le habían indicado.

El amor, la política, la traición, la mentira no existían. El deber, el mas allá del deber y el debe del deber: esa zona oscura en donde se esconde el matar por el país, el mentir descaradamente, el jamás respetar lo que la mayoría quiere porque no sabe, no debería o no es lo políticamente correcto.

Esta zona fantasma aún no eran conocida, ni soñaba con aparecerse en el verde field que él pisaba esa mañana fría, y sus tapones de cuero hacían crujir el pasto duro por la helada.

Dios y el demonio, o mejor los dos demonios, aún dormían en el principio del tiempo. Ese espacio antiguo en el que un arbitro pitaba la patada inicial preguntando, en su monótono, al equipo rival: -¿Listo Estudiantil Porteño?

Se acordaba que en su puesto, el de win, había sido la primera vez que se le había ocurrido y le pareció extraño porque no se le ocurrían demasiadas ideas, siempre preocupado en sus cosas. Un enfermo siempre ve sólo a su propia enfermedad como su país y universo. Lo que lo rodea es lo sano, y no le presta demasiada atención.

Viendo a los dieciséis forwards empujándose, después de una infracción menor, para lograr ganar la ventaja y obtener la ovalada para su propio lado.

Recordaba haber pensado que la pelota a la salida de un scrum, era como la vida. Todos juntos, ordenados y parejos, la dejaban mansita y apenas rodando sobre el pasto para que el medio-scrum la hiciera volar girando sobre su eje. Un pase perfecto que seguro terminaría en try para su equipo.

Pero si algo fallaba, el empuje no era parejo o el otro equipo empujaba mas (también existían los otros), solamente bastaba con las malas condiciones del campo para que esa masa concreta de músculos se transformara en ocho marionetas desvencijadas; que hacían lo imposible por taconear para atrás, sin orden y solo con arrestos individuales. Si por casualidad la blanca aceituna salía para el buen lado, picaba sin ton ni son como loca, como una ninfa gordita y burlona... Como una mariposa nocturna sobre un campo de flores rayadas, ávidas de ella.

El medio del vuelo parejo, recibía en el mejor de los casos un poroto saltarín y todos los contrarios que esperaban que lo pudiera recoger, para asestarle el golpe final. Mansita si todo va sobre rieles y una loca descontrolada cuando las cosas no funcionan, como la mayor parte del tiempo pasa.

Así es la vida picando libre, escapándose de los que quieren retenerla para siempre...

Ya tenía la mano sana suelta cuando el negrito entró con un jarrito con agua y el pan de esmeralda en un platito de lata. Él sabía que lo que le tocaba era calvario, pues sino para que lo alimentaban.

Lo tomó de la solapa, para incorporarse y el soldadito reaccionó por instinto, tomó la M-16 y le apuntó al corazón. Su miedo era pánico y del diablo que tenía adelante había escuchado tantas historias, que solo el nombre asustaba a los chicos de noche...

Vio como su arma empezaba a temblar, la punta del semiautomático oscilaba casi diez centímetros y empezó a transpirar, casi como si llorara. En realidad estaba llorando y no podía articular palabra.

Un diablo herido y atado es una cosa, suelto hasta puede que sea inmortal como dicen.

Miró a ese adolescente de color verde oliva y desde lo profundo de sus ojos oscuros le salto una chispa hiriente, le dijo casi burlón:

-Che Hurling...¿vos me vas a matar a mi? – y se abalanzó con las pocas fuerzas que le quedaban, como si escondiera algo en su mano rota y aún atada. En realidad quería asegurarse.

El pánico le cerró todo al negrito de verde: los ojos, los esfínteres y los dedos que dispararon la última ráfaga. Después explicó que no había querido hacerlo, pero que el diablo lo había atacado.

Cuando escuchó los disparos, viendo la cara de terror oriental del soldadito, pensó casi monotemático:

-A mí, la salida del scrum, la pelota siempre me pareció con vida...

Diccionario Castellano-rugby

Guinda/ aceituna/ pelota: Rugby. Nombre que recibe, cariñosamente, el balón ovalado con que se juega al rugby.

Salida de un scrum: Rugby. Base del triángulo formado por el scrum. A su vez este es la formación de ocho forwards,contra ocho del otro equipo, en la cual la pelota se divide tras una falta leve.

Maitines: Latin. Hora canónica también llamada Vigiliae , 1° hora benedictina según la Regla, en la que los monjes se levantan y rezan. Entre las 2:30 y las 3:00 Hs.

Forward: Angl.Cada uno de los ocho jugadores que participan de las formaciones fijas en el rugby. Son dos pilares,dos segundas lineas, dos alas, un Hooker y un octavo.

Medio scrum: Angl. Jugador n°9, encargado de pasar el balon de las formaciones hacia la linea.

Try: Angl. Tanto que vale cinco puntos que se obtiene pasando la linea de meta y apoyando el balon en el ingoal.

Che Hurling....:Expresion idiom. Frase doblemente irónica expresada por el protagonista, en la que compara el verde del soldado (y su oscuridad) con el color de la camiseta de el club irlandés Hurlingam.

lunes, 23 de marzo de 2009

II CONCURSO RELATOS CORTOS DE RUGBY: Junio 2015 (ZOREBIEL)


Comienzan a llegar los relatos en un goteo continuo, y para alegría de este webmaster, alguno del otro lado del charco.

Aunque esta edición no publicaremos todos los relatos en el blog, y de alguno de ellos solo algún fragmento, inicio esta pequeña muestra, con un relato de ciencia ficción, o no, que nos envía ZOREBIEL, en el que desgrana un futuro gris y nada halagüeño no muy lejano y cuyo punto de partida es el año 2008.


La crisis financiera de 2008 asoló el mundo económico internacional dejando en ridículo a todos los líderes mundiales. Esa misma crisis puso en entredicho a todos los “listillos” con Máster en las “business school´s” de las más prestigiosas universidades; dejó con la cara destapada a todos los sinvergüenzas que vendían porquerías “radioactivas” con nombres de marketing financiero internacional y en definitiva, relegó al paro a millones de currantes.

En España, como nuestra historia designa, nos pegábamos unos contra otros. Con este entretenimiento nacional pasábamos el tiempo esperando que pasaran las “vacas flacas”. Todo lo superfluo voló, las burbujas estallaron y los que pagábamos (y seguimos pagando) hipotecas y cumplíamos con hacienda reflotamos 50 bancos y cajas. Lo que empezó siendo crisis financiera se hizo metástasis social y la atmósfera comenzó a ser irrespirable.

Todo túnel tiene su salida y en la, aún recién estrenada, “era global”, la luz se llamó Barak Obama. El primer presidente negro de los Estados Unidos de Norteamérica. Lástima que lo asesinaran, en Dallas otra vez, era el año 2011.

El destino es tozudo, y si en España nos tenemos que matar a garrotazos para sentirnos realizados; en los EEUU -algunos mantienen que es la primera democracia del mundo- tienen la insana costumbre de matar a todo líder que suponga un cambio real. La noria da vueltas y siempre dibuja la misma circunferencia; cambian las gentes que suben en ella, cambian las ferias donde se instalan, envejecen sus mecanismos y se renuevan, pero todo gira una y otra vez.

En aquellos años desaparecieron muchos clubes de fútbol que mantenían estructuras de pantomima, con presidentes estafadores y con la complicidad de autoridades zafias e interesadas en otros menesteres más gratificantes, contra los que el sufrido deporte nunca podría competir. En esta dinámica, nuestro Rugby zozobraba en su cansina deriva de autodestrucción.

.../...

miércoles, 4 de marzo de 2009

CONVOCATORIA DEL II CONCURSO DE RELATOS CORTOS DE RUGBY


Tras el éxito de participación del año pasado, desde el blog convocamos al II concurso de relatos cortos de rugby. El año pasado gracias a la ayuda desinteresada de muchas personas el I concurso de relatos cortos de rugby se pudo plasmar en un libro de 14 relatos donde escritores amateur o profesionales desgranaron sus vivencias en este nuestro deporte.

Este año, con la idea de hacer un poco mas grande el concurso los premios además de estar dotados de la fantastica ropa de Halamele tendrán un premio en metalico al que este blog puede en parte hacer frente por el patrocinio de la empresa Iberian Rugby contact, de representación de jugadores de rugby.

Las bases del concurso son las siguientes:

II concurso de relatos cortos de Rugby “Con H de Blog”

El concurso que se convoca por segundo año para fomentar la cultura literaria del rugby en España, tiene como tema dicho deporte y todas sus expresiones, pudiendo ser los relatos de ficción o basados en historias reales.

1. Podrá concurrir a este certamen cualquier escritor, sea novel o consagrado, con una o más obras que deberán estar escritas en castellano, no habiendo sido publicadas con anterioridad ni premiadas en otros certámenes.

2. Los trabajos deberán presentarse en documento de word, a doble espacio con una longitud minima de dos folios y una longitud máxima de ocho . Tipo de letra verdana , tamaño 12.


3. Se enviarán por correo electrónico a la dirección conhdeblog@gmail.com , con seudónimo, y en documento adjunto se debe incluir los datos del autor (nombre y apellidos, domicilio, teléfono y dirección de correo electrónico) El plazo de presentación de las obras se inicia el 08 Marzo de 2009 y finaliza el 15 de Mayo de 2009.

4. Se establecen los siguientes premios:


RELATOS CORTOS:

un primer premio de 200€ en metálico y lote de ropa Halamele más Diploma acreditativo.

Un segundo premio de 150€ en metálico y lote de ropa Halamele mas diploma acreditativo.


Un tercer premio de 75 € en metálico y lote de ropa Halamele más diploma acreditativo.


El Jurado tiene potestad para premiar ex aequo varios trabajos o declarar alguno de los premios desierto.

5. El jurado estará compuesto por el webmaster del blog y un grupo de personas expertas en literatura.

6. El fallo se hará públicos el día 20 de Mayo de 2009 en el blog y se notificara por correo electrónico o telefónicamente a los ganadores.

7. Las obras premiadas y presentadas al concurso quedarán en poder del webmaster que podrá publicarlas, como estime oportuno.
Si se diera el caso de la publicación de las obras premiadas por parte de los autores, éstos deberán contar con el permiso expreso y por escrito de la Comisión Organizadora del certamen.

Los autores de las obras presentadas ceden los derechos de las mismas para la publicación de un libro de relatos cuyos beneficios serán para las categorías inferiores del club de rugby Cetransa Salvador.

8. La participación en este certamen supone la total aceptación de las presentes bases y de las decisiones del jurado


9 Para cualquier información sobre este certamen pueden dirigirse por correo electrónico a conhdeblog@gmail.com